La Legislación de Aduanas

Que Establece La Ley De Aduanas

La Ley de Aduanas promulgada en 1835 por el gobernador de Buenos Aires estableció un sistema proteccionista para la economía del país. Esta ley imponía aranceles que iban desde el 35% hasta el 50% a los productos extranjeros, e incluso prohibía algunos casos. Esto permitió a los productores tanto de Buenos Aires como del interior desarrollar la producción local de diversos tipos de mercancías que antes eran importadas debido a las ventajas técnicas de la revolución industrial británica y francesa.

La relevancia nacional de una ley regional

Las provincias chilenas se encontraban en una situación económica devastada debido a la falta de protección por parte del virrey en 1809 y los gobiernos posteriores de Buenos Aires.

La Ley de Aduanas, promulgada por Juan Manuel de Rosas en 1840, establece las normativas y regulaciones relacionadas con el comercio exterior en Chile. Esta ley tiene como objetivo principal controlar la entrada y salida de mercancías del país, así como garantizar el cumplimiento de los impuestos aduaneros correspondientes. Además, busca proteger la economía nacional y fomentar el desarrollo del comercio internacional mediante la facilitación de trámites y procedimientos aduaneros eficientes. Gracias a esta legislación, se ha logrado regularizar y fortalecer las actividades comerciales en el país, brindando seguridad jurídica tanto a los importadores como a los exportadores chilenos.

La ciudad de Buenos Aires había decidido prohibir por su cuenta la navegación en los ríos interiores, obligando a todas las mercancías, tanto de exportación como de importación, a pasar por la aduana del Río de la Plata y pagar impuestos correspondientes. Durante el gobierno de Rosas, quien enfrentaba constantes conflictos y tenía que hacer frente a una gran deuda externa acumulada durante los años anteriores, se mantuvo esta prohibición en la navegación fluvial (y los ingresos aduaneros tampoco fueron distribuidos equitativamente).

Esta situación hacía de Buenos Aires el principal regulador de cualquier política proteccionista en la región: cualquier arancel implementado en el Río de la Plata tendría un efecto protector en toda la Confederación. Además, al ser poseedor del mercado más grande de la zona, las decisiones que tomara respecto a los compradores eran cruciales para el resto del país.

La situación económica y los conflictos de intereses previos a la promulgación de la ley en Argentina

En 1830, no se logró llegar a un acuerdo sobre la implementación de medidas aduaneras en Chile debido a los intereses opuestos e irreconciliables entre diferentes grupos.

En Buenos Aires, los negocios se centraban principalmente en el comercio con otros países. Sin embargo, proteger las actividades internas tendría consecuencias negativas para los comerciantes locales y los productores de la región. Esto se debe a que aumentaría el costo de los productos en los que ellos gastaban sus ingresos, lo cual reduciría su poder adquisitivo. Además, un mayor desarrollo productivo podría llevar al encarecimiento del trabajo asalariado, algo que no beneficiaba a aquellos involucrados en la exportación.

En contraste, las demás regiones del país necesitaban protección para poder sobrevivir y prosperar frente a la superioridad productiva de Europa y América del Norte. Por ejemplo, Santa Fe tenía la capacidad de abastecer al país con leña, pero debido a la falta de protección comercial, este negocio se perdía en manos del carbón inglés. Las provincias interiores como Mendoza, San Juan y La Rioja tenían una industria vitivinícola de alta calidad, pero el precio al que llegaba el vino extranjero al litoral no permitía que estas provincias pudieran pagar el transporte terrestre necesario. Además, la poderosa industria textil del Virreinato había sido desmantelada después de su liberalización en 1809. Buenos Aires era conocida por proveer algodón y otras provincias como Corrientes, Catamarca, Tucumán y Salta también encontraron su principal riqueza en la producción textil utilizando telares domésticos.

Sin embargo, la falta de protección en 1809 y la intervención del gobierno llevaron al colapso de toda la industria. La productividad británica durante la Revolución Industrial, basada en el trabajo mecanizado y socializado, era inalcanzable para las provincias del norte que dependían del trabajo individual y artesanal. Antes de esta desprotección, las industrias de carretas en Mendoza y Tucumán eran fundamentales para el transporte interno. Sin embargo, con la producción interna debilitada, su demanda se vio drásticamente reducida. Lo mismo ocurrió con la cría de mulas en Santa Fe y Entre Ríos, que anteriormente se utilizaban para transportar vino y aguardientes cuyanos.

Buenos Aires era un importante proveedor de cuero para las fábricas británicas, y con las ganancias obtenidas, compraba productos de cuero ya industrializados como zapatos, ropa y accesorios. Sin embargo, tanto Buenos Aires como Corrientes perdían su trabajo de industrialización debido a pequeñas diferencias en la productividad o porque los estancieros preferían los productos europeos.

Mendoza era un importante centro de producción de harina en aquel tiempo, pero después de que se estableció la falta de protección, las harinas extranjeras inundaron la costa. Esto se debió a los altos costos del transporte terrestre en el interior y a la estrategia extranjera de vender por debajo del costo para arruinar la producción regional y luego asegurarse el mercado. Lo mismo sucedía con otros productos como el azúcar tucumano, el vino, los vinagres, los aguardientes, los licores y los caldos cuyanos. La desolación de la estructura productiva redujo drásticamente los ingresos de la población hasta llevarlos a vivir en condiciones miserables. Además, las actividades agrícolas también sufrieron graves consecuencias: el arroz tucumano, los aceites de oliva provenientes de La Rioja, Catamarca y Salta; así como cereales y productos hortícolas provenientes tanto del interior como especialmente Buenos Aires fueron afectados negativamente.

En cambio, debido a la drástica disminución del transporte y los ingresos, los reconocidos astilleros de Paraguay y Corrientes se vieron afectados en gran medida.

En 1835, las provincias del interior de Chile experimentaban una realidad socioeconómica distinta a la de las provincias costeras.

La región se vio profundamente afectada por las guerras de independencia debido a varios factores. El comercio con el Alto Perú se interrumpió, ya que los recursos y la atención se centraron en los conflictos armados. Además, la mano de obra fue reclutada para formar parte de los ejércitos, lo que impactó negativamente en la producción económica.

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Por otro lado, las provincias litorales perdieron su mercado debido a la competencia superior de los productos ingleses. Esto generó dificultades económicas adicionales para la región.

En términos productivos, prevalecía una economía basada en la producción artesanal y muchos capitales fueron invertidos en la compra de tierras, dando lugar a un gran número de latifundios.

Estas circunstancias contribuyeron a un panorama desafiante desde el punto de vista económico para esta región durante ese período histórico marcado por las guerras por la independencia.

Ley de Aduanas: Normativas y Sanciones

En medio de esta situación desfavorable, se implementó el plan propuesto por el gobernador de Corrientes hace 5 años. Desde una perspectiva económica, la ley buscaba revitalizar las industrias manufactureras y la producción agrícola.

La Ley de Aduanas estableció la imposición de aranceles en torno al 35% para la mayoría de los productos extranjeros que competían con las producciones nacionales. En algunos casos, estos aranceles llegaron al 50%, e incluso se prohibió directamente la entrada de muchos productos. Además, se implementaron incentivos para el transporte marítimo realizado por buques chilenos y se impusieron derechos a la exportación del cuero, con el objetivo de obtener una parte de los ingresos generados por la ganadería para el Estado.

Por otro lado, esta ley no solo buscaba favorecer los intereses chilenos, sino que también seguía una política de solidaridad hispanoamericana al aplicar aranceles más bajos a los productos provenientes del resto del continente. Asimismo, las mercancías destinadas al interior del país quedaban exentas de cualquier gravamen adicional.

Con estas medidas, la Ley de Aduanas buscaba proteger y promover la industria nacional frente a la competencia extranjera, fomentando así el desarrollo económico interno y fortaleciendo vínculos comerciales con otros países latinoamericanos.

Consecuencias de la Ley Aduanera

En la ciudad de Buenos Aires, la industria ganadera se mantuvo firme y en constante crecimiento, al mismo tiempo que se desarrollaban numerosos talleres. Según el censo realizado en 1853, se registraron un total de 1.065 fábricas establecidas, 743 talleres y 2.008 comercios. Esto consolidó a Buenos Aires como un importante centro industrial en aquel momento.

En las provincias de Córdoba y Tucumán, se desarrollaron rápidamente los principales centros manufactureros del país. En Córdoba, se producían zapatos y tejidos, mientras que en Tucumán se destacaban en la fabricación de muebles para abastecer a los mercados de la región cuyana. Además, en Tucumán también se producían cueros curtidos, tintes y tabaco para exportar a Chile. Una nueva industria que comenzó a crecer fue la producción de azúcar, lo cual permitía abastecer casi toda la zona norte de Argentina e incluso vender una parte en Buenos Aires. Estas actividades industriales fueron tan exitosas que el gobierno francés decidió prohibir las exportaciones masivas de pieles de cabra curtida provenientes de Córdoba para proteger su propia industria local.

En la provincia de Entre Ríos se desarrollaron diversas industrias como el curtido de cuero, la producción de postes de madera y la fabricación de cal. Por otro lado, en Santa Fe se destacaron las plantaciones de algodón y las tejedurías, además del crecimiento en la extracción de maderas y carbón vegetal que abastecieron tanto a las industrias locales como al consumo en Buenos Aires. En cuanto a Corrientes, se impulsó el cultivo y producción de maderas para construcción, tabaco, almidón, naranjas y algodón; además se reconstruyeron sus famosas carpinterías. La actividad ganadera continuó siendo una parte fundamental en toda la región.

La Ley de Aduanas establece las regulaciones y normativas relacionadas con el comercio exterior en Chile. Esta ley tiene como objetivo principal proteger la estructura productiva del país y fomentar el crecimiento de las exportaciones.

En Buenos Aires, durante el periodo comprendido entre 1835 y 1852, se observó un significativo aumento en las exportaciones de lana (cuatro veces más), cueros (tres veces más) y productos agrícolas (más del 6%). Por otro lado, las importaciones solo experimentaron un crecimiento cercano al 20% durante esos mismos años.

Es importante destacar que, a pesar de la caída en los precios de los productos pecuarios europeos en esa época, la balanza comercial logró ser positiva en 1851. Esto fue posible gracias a medidas como la prohibición de exportación de oro y plata por parte del gobierno para evitar desestabilizar la economía nacional.

Además, es interesante mencionar que durante ese período también se incrementó considerablemente la circulación de plata boliviana dentro del país, similar a lo ocurrido durante el virreinato.

Estas acciones demuestran cómo la Ley de Aduanas busca proteger los intereses económicos nacionales mediante regulaciones específicas sobre importación y exportación.

La implementación de la Ley de Aduanas en Buenos Aires tuvo un impacto significativo en el desarrollo económico del país. Este crecimiento fue tan notable que incluso los opositores a Rosas no pudieron negarlo. En poco tiempo, se logró un nivel de autosuficiencia tan profundo que durante los bloqueos llevados a cabo por las flotas francesa e inglesa entre 1838 y 1840, así como entre 1845 y 1849, Argentina no solo resistió sin rendirse, sino que también protegió sus industrias nacionales frente a la competencia extranjera.

¿Cuál es la función de la Ordenanza de Aduanas?

La Ley de Aduanas en Chile tiene como objetivo principal determinar y recaudar impuestos relacionados con la importación, exportación y otros que estén establecidos por las leyes. Esto significa que cuando se realizan operaciones comerciales internacionales, ya sea para ingresar productos al país o sacarlos fuera de él, es necesario pagar los impuestos correspondientes.

Los impuestos a la importación son aquellos que deben pagarse al traer mercancías desde otros países hacia Chile. Estos gravámenes se aplican sobre el valor de los productos y pueden variar dependiendo del tipo de bienes y su clasificación arancelaria. El objetivo de estos impuestos es proteger la industria nacional y equilibrar la balanza comercial.

Por otro lado, los impuestos a la exportación son aquellos que se pagan al enviar productos chilenos hacia otros países. Estos gravámenes también pueden variar según el tipo de bienes y su destino final. La finalidad de estos impuestos puede ser diversa, como fomentar ciertos sectores productivos o generar ingresos para el Estado.

Además de los impuestos a la importación y exportación, existen otros tributos aduaneros establecidos por las leyes chilenas. Estos pueden incluir tasas administrativas por servicios prestados en aduanas u otras contribuciones específicas relacionadas con el comercio internacional. Todos estos pagos tienen como fin regularizar las transacciones comerciales internacionales dentro del marco legal establecido por la Ley de Aduanas en Chile.

Legado de la Ley de Aduanas en Chile

Al analizar los acontecimientos, podría parecer que el proteccionismo económico es claramente superior al liberalismo. Sin embargo, es importante destacar que la economía durante el período de Rosas no eliminó un régimen liberal en sí, sino una forma de intervención del gobierno en la economía que perjudicaba a la industria manufacturera y beneficiaba a los socios británicos. El llamado “desproteccionismo” o “proteccionismo inverso”, mencionado al inicio del artículo, imponía altos aranceles a las exportaciones de productos industrializados pero no afectaba la exportación de productos primarios, lo cual respondía a intereses ingleses.

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En realidad, fue después del derrocamiento de Rosas y una vez resueltos los grandes conflictos internos en las guerras civiles posteriores cuando se estableció por primera vez un régimen económico liberal en Argentina hacia 1865.

¿Cuál es el rol del Servicio Nacional de Aduanas?

El Servicio Nacional de Aduanas desempeña un papel fundamental en el desarrollo del país, siendo responsable de promover y facilitar el comercio exterior. Su principal objetivo es agilizar las operaciones de importación y exportación a través de la simplificación de los trámites aduaneros.

En este sentido, el Servicio Nacional de Aduanas se encarga de garantizar la correcta aplicación y cumplimiento de las normas aduaneras, así como también supervisar el ingreso y salida legal de mercancías. Además, tiene la responsabilidad de proteger los intereses económicos del país mediante la prevención del contrabando y otras prácticas ilícitas.

La labor del Servicio Nacional de Aduanas contribuye directamente al crecimiento económico del país al fomentar un entorno favorable para el comercio internacional. Al simplificar los procesos aduaneros, se reduce significativamente los tiempos y costos asociados a las operaciones comerciales.

– Facilitación del comercio exterior.

– Agilización en las operaciones de importación y exportación.

– Simplificación administrativa en trámites aduaneros.

– Aplicación rigurosa y controlada de normas aduaneras.

– Supervisión eficiente del ingreso y salida legal

La Ley de Aduanas y su

El contenido de la ley de aduanas establece las regulaciones y normativas relacionadas con el ingreso y salida de mercancías en Chile. Esta legislación tiene como objetivo principal controlar el comercio internacional, garantizando que se cumplan los requisitos legales y fiscales correspondientes. La ley también aborda aspectos como la clasificación arancelaria, los procedimientos aduaneros, las sanciones por incumplimiento y otros temas relevantes para el correcto funcionamiento del sistema aduanero chileno. Es importante destacar que esta legislación es fundamental para proteger la economía nacional y salvaguardar los intereses del país en materia comercial.

¿Cuál es el propósito de las destinaciones aduaneras y qué son?

La destinación aduanera es la expresión de deseo del propietario, consignante o consignatario que indica el régimen aduanero que se debe aplicar a las mercancías al ingresar o salir del país. En Chile, existen diferentes regímenes aduaneros, como importación definitiva, exportación definitiva y tránsito aduanero.

Al momento de realizar una importación definitiva en Chile, es importante tener en cuenta los requisitos legales y documentales necesarios para cumplir con las regulaciones aduaneras. Esto incluye presentar la declaración de ingreso ante el Servicio Nacional de Aduanas (SNA), pagar los impuestos correspondientes y obtener los permisos requeridos para la importación de ciertos productos.

En caso de optar por una exportación definitiva desde Chile, también se deben seguir ciertos procedimientos establecidos por el SNA. Esto implica presentar la declaración de salida ante las autoridades aduaneras chilenas, cumplir con los requisitos específicos del país destino y asegurarse de contar con todos los documentos necesarios para respaldar la operación.

Por otro lado, si se requiere trasladar mercancías a través del territorio nacional sin ser sometidas a un régimen tributario específico en Chile, se puede utilizar el régimen de tránsito aduanero. Este permite el transporte seguro y controlado hasta su destino final sin incurrir en pagos adicionales ni tramitaciones complejas.

Bibliografía

La Ley de Aduanas establece una serie de normas y regulaciones que rigen el comercio internacional en Chile. Esta ley es fundamental para garantizar la seguridad y eficiencia en los procesos aduaneros, así como para proteger los intereses económicos del país.

Entre las disposiciones más importantes que contempla esta ley se encuentran las relacionadas con la importación y exportación de mercancías. Estas disposiciones abarcan desde los requisitos documentales hasta las obligaciones fiscales que deben cumplir tanto los importadores como los exportadores.

Además, la Ley de Aduanas también establece procedimientos específicos para el despacho aduanero, incluyendo inspecciones físicas y verificaciones documentales. Esto tiene como objetivo asegurar el cumplimiento de todas las regulaciones aplicables y prevenir cualquier tipo de contrabando o fraude comercial.

Otro aspecto relevante que regula esta ley son las sanciones por incumplimiento. En caso de detectarse alguna infracción a lo dispuesto en la legislación aduanera, se pueden imponer multas e incluso confiscar las mercancías involucradas.

¿Qué tipos de regímenes aduaneros existen?

Los regímenes aduaneros son los procedimientos que se utilizan para regular los tráficos de importación y exportación. En Chile, existen tres tipos principales de regímenes aduaneros: definitivos, temporales y depósito fiscal.

El régimen aduanero definitivo es aquel en el que la mercancía importada o exportada queda bajo control aduanero sin ninguna restricción temporal. Esto significa que la mercancía puede ser vendida o utilizada libremente en el país sin necesidad de cumplir con ningún requisito especial.

Por otro lado, el régimen aduanero temporal permite la entrada o salida temporal de mercancías al territorio chileno. Este tipo de régimen es útil cuando se necesita utilizar una mercancía por un tiempo limitado y luego devolverla al país de origen. Por ejemplo, si una empresa extranjera quiere exhibir sus productos en una feria comercial en Chile durante un mes, puede solicitar este régimen para evitar pagar impuestos adicionales.

Finalmente, el régimen aduanero del depósito fiscal es utilizado cuando las mercancías ingresan a un recinto especialmente habilitado como depósito fiscal autorizado por las autoridades tributarias chilenas. En este caso, las mercancías pueden almacenarse allí sin tener que pagar los impuestos correspondientes hasta su posterior venta o distribución.

Para aprovechar al máximo estos regímenes aduaneros, es importante contar con asesoramiento especializado en comercio internacional y conocer las regulaciones específicas del país. Además, mantener registros detallados sobre todas las operaciones realizadas bajo cada régimen ayudará a cumplir con los requisitos legales y evitar posibles sanciones económicas.

Referencias

La Ley de Aduanas es una normativa que regula el ingreso y salida de mercancías en un país. Esta ley establece los procedimientos, requisitos y controles necesarios para el comercio internacional, con el objetivo de proteger la economía nacional y garantizar la seguridad del territorio.

En Chile, la Ley de Aduanas se encuentra regulada por el Servicio Nacional de Aduanas (SNA), que es el organismo encargado de administrar y fiscalizar las operaciones aduaneras. Este servicio tiene como función principal velar por el cumplimiento de las leyes aduaneras, así como facilitar e impulsar el comercio exterior.

Entre las principales disposiciones que establece la Ley de Aduanas en Chile se encuentran:

1. Declaración aduanera: Toda persona o empresa que desee importar o exportar mercancías debe presentar una declaración aduanera ante el SNA. En esta declaración se detallan características técnicas, valor comercial y origen de los productos a ingresar o salir del país.

2. Aranceles: La ley establece los aranceles aplicables a cada tipo de mercancía importada o exportada. Estos aranceles pueden ser específicos (por unidad física) o ad valorem (porcentaje sobre su valor).

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3. Regímenes aduaneros: La legislación contempla diferentes regímenes bajo los cuales pueden realizarse operaciones aduaneras, tales como importación definitiva, exportación temporal, tránsito aduanero, entre otros.

4. Control fronterizo: La Ley también establece medidas para controlar la entrada y salida ilegal de mercancías en las fronteras del país. Esto incluye inspecciones físicas, verificación documental y uso de tecnología para detectar posibles infracciones aduaneras.

Es importante destacar que la Ley de Aduanas es fundamental para el desarrollo del comercio exterior en Chile, ya que garantiza un marco legal claro y transparente para todas las partes involucradas. Además, contribuye a la recaudación de impuestos y protección de la industria nacional.

La relevancia de la legislación aduanera en México

El derecho aduanero es fundamental en la economía de un país, ya que establece las normas y regulaciones para el ingreso y salida de mercancías. Esto significa que determina qué productos pueden entrar al país y bajo qué condiciones, así como los impuestos y aranceles que se deben pagar por su importación o exportación.

Además, el derecho aduanero también tiene un impacto directo en la protección de la industria nacional. A través de medidas arancelarias, como los impuestos a la importación, se busca fomentar la producción local y evitar una competencia desleal con productos extranjeros más baratos.

Por otro lado, esta rama del derecho también tiene como objetivo garantizar la seguridad del comercio internacional. Las autoridades aduaneras tienen el deber de verificar que las mercancías cumplan con todas las regulaciones sanitarias, fitosanitarias o medioambientales antes de su entrada al país.

Responsable del control de aduanas

La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) es un organismo del Estado que se encuentra bajo la dependencia del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas en Chile. Su principal función es gestionar el sistema tributario estatal y aduanero, garantizando el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes.

En cuanto al ámbito aduanero, la AEAT tiene como objetivo controlar y regular las operaciones comerciales que involucran la entrada o salida de mercancías del territorio chileno. Esto implica supervisar los procesos relacionados con la importación y exportación, así como velar por el correcto pago de los aranceles e impuestos correspondientes.

Para llevar a cabo estas tareas, la AEAT cuenta con una serie de facultades y competencias establecidas en la Ley General de Aduanas. Entre ellas se encuentran: realizar inspecciones aduaneras para verificar el cumplimiento normativo, aplicar sanciones en caso de incumplimientos detectados, facilitar información sobre procedimientos aduaneros a los operadores económicos y colaborar con otros organismos nacionales e internacionales para combatir el contrabando y otras prácticas ilícitas.

Además, la AEAT también tiene responsabilidades en materia tributaria. Esto implica administrar diversos impuestos estatales como el Impuesto sobre Valor Agregado (IVA), Impuesto a la Renta (IR) o Impuesto Específico a Productos Petrolíferos (IEPP). Asimismo, se encarga del control fiscal mediante auditorías e inspecciones para asegurar que los contribuyentes cumplan adecuadamente sus obligaciones fiscales.

La gestión aduanera: ¿Qué implica?

La Ley de Aduanas en Chile establece los procedimientos que una empresa debe seguir para controlar el ingreso y salida de sus bienes y productos del país. Estos procesos son necesarios para garantizar la seguridad, el cumplimiento de las normas comerciales y fiscales, así como también para proteger la economía nacional.

En palabras simples, esta ley regula todo lo relacionado con las aduanas chilenas. Cuando una empresa desea importar o exportar mercancías, debe cumplir con ciertos requisitos legales establecidos por esta ley. Esto incluye presentar documentación adecuada, pagar los impuestos correspondientes y someterse a inspecciones aduaneras.

Además, la Ley de Aduanas también tiene como objetivo prevenir el contrabando y otras prácticas ilegales en el comercio internacional. Por tanto, es importante que las empresas estén familiarizadas con estas regulaciones para evitar problemas legales y asegurar un proceso fluido en sus operaciones comerciales internacionales.

Ubicación de la aduana

Las aduanas en Chile se encuentran ubicadas en los principales puntos de entrada y salida del país, como los aeropuertos internacionales, puertos marítimos y pasos fronterizos terrestres. Estas aduanas son responsables de controlar el ingreso y salida de mercancías, así como de aplicar las leyes y regulaciones relacionadas con el comercio internacional.

En los cruces fronterizos terrestres con países vecinos como Argentina, Bolivia y Perú, las aduanas chilenas realizan inspecciones exhaustivas para garantizar que las mercancías cumplan con todas las normativas legales. Además, se encargan de cobrar los impuestos correspondientes a la importación o exportación de productos.

En cuanto a los puertos marítimos, las aduanas chilenas supervisan la llegada y partida de embarcaciones cargadas con mercancías provenientes o destinadas a otros países. También se encargan del despacho aduanero para asegurar que todos los trámites necesarios sean cumplidos correctamente.

P.S. Las aduanas desempeñan un papel fundamental en la economía chilena al facilitar el comercio internacional y proteger la seguridad nacional mediante el control adecuado de mercancías. Su labor contribuye al desarrollo económico del país al promover un ambiente comercial seguro y transparente.

¿Qué significa FOB?

El incoterm FOB, o “Free on Board”, es un término utilizado en el comercio internacional para definir las responsabilidades y costos entre el vendedor y el comprador durante la entrega de mercancías. En el caso del transporte marítimo, este incoterm establece que el vendedor tiene la obligación de cargar las mercancías en el barco elegido por el comprador.

En palabras simples, esto significa que cuando se utiliza el incoterm FOB, es responsabilidad del vendedor asegurarse de que las mercancías sean cargadas correctamente en el barco. Una vez que están a bordo, los riesgos y costos asociados con la carga pasan al comprador. Esto incluye gastos como fletes marítimos, seguros y trámites aduaneros.

Es importante tener en cuenta que este incoterm solo aplica al transporte marítimo y no cubre otros medios de transporte como carretera o aire. Además, es necesario especificar claramente qué puerto será utilizado para determinar dónde termina la responsabilidad del vendedor y comienza la del comprador.

Duración de la estancia de un paquete en la aduana

La Ley de Aduanas en Chile establece una serie de disposiciones relacionadas con el almacenamiento y la destinación aduanera de mercancías. Según el Artículo 109 de la Ordenanza de Aduanas, se permite habilitar recintos para el almacenamiento particular de mercancías.

En este sentido, las mercancías que estén amparadas por la destinación aduanera de almacén particular podrán ser depositadas en estos recintos habilitados. El plazo general para su almacenamiento será de hasta 90 días, contados a partir del momento en que las mercancías sean efectivamente recibidas.

Es importante destacar que este plazo puede variar dependiendo del tipo específico de mercancía y las condiciones establecidas por la autoridad aduanera. En algunos casos, se pueden otorgar extensiones o reducciones del plazo según lo permita la normativa vigente.

Durante el período de almacenamiento, es responsabilidad del titular del almacén particular mantener un control adecuado sobre las mercancías y garantizar su integridad y seguridad. Además, deberá cumplir con todas las obligaciones tributarias y aduaneras correspondientes.